>>>En una jornada de limpieza fueron retirados 1,548 kilos de residuos y 21 llantas de la Ciénaga de Progreso. El alcalde Erik Rihani reconoce que los esfuerzos municipales y de otras dependencias son constantes, pero advierte que ninguna campaña será suficiente mientras persista la falta de responsabilidad ciudadana.
Alejandro Ruvalcaba.
PROGRESO, YUCATÁN, 20/09/2026. —La imagen contrasta con lo que debería representar uno de los principales atractivos naturales de Progreso: junto a la ciénaga, en el tramo carretero Progreso-Chicxulub, trabajadores de distintas dependencias y jóvenes retiraban basura, botellas, neumáticos y otros residuos abandonados.
Lo que deberia ser un espacio que, aunque parece apartado de la vida cotidiana, forma parte de un ecosistema que termina pagando las consecuencias de la irresponsabilidad humana.
Durante la jornada fueron retirados 1,548 kilogramos de residuos, entre basura general, vidrio, otros materiales y 21 llantas, en una actividad realizada como parte de la Mega Jornada de Limpieza de Ríos y Cuerpos de Agua 2026.

Participaron 238 personas, entre representantes de Marina, Conagua, Profepa, Semarnat, Japay y el Ayuntamiento de Progreso, además de 49 jóvenes del programa Jóvenes Construyendo el Futuro.
Pero más allá del volumen de residuos retirados, la jornada dejó una pregunta difícil de ignorar: ¿cuánto tiempo permanecerá limpia la zona después de que las cuadrillas se retiren?




El alcalde de Progreso, Erik Rihani González, reconoció que el Ayuntamiento realiza labores de limpieza de manera recurrente, precisamente porque el problema no termina cuando se recoge la basura.
“Una semana sí, otra semana no, otra semana también”, explicó al referirse a la frecuencia con la que se realizan estas acciones.
El objetivo, dijo, no solamente es retirar los desperdicios, sino desincentivar este tipo de conducta, particularmente en zonas donde algunos conductores de camiones y tráileres acostumbran detenerse y, de acuerdo con lo observado durante estas jornadas, dejan residuos y hasta llantas.






El problema, por tanto, no se reduce a la capacidad de las autoridades para limpiar. También pone sobre la mesa el comportamiento de quienes utilizan carreteras, playas, manglares y espacios naturales como si fueran sitios destinados a recibir aquello que ya no necesitan.
Rihani lo resumió así:“El día que las limpiezas no sean necesarias, va a ser el día que el mensaje le haya llegado a todos y que tengamos una responsabilidad sobre lo que hacemos con nuestros residuos sólidos.”
Mientras ese día llega, el Ayuntamiento continuará con las jornadas.
El alcalde informó además que existe un programa permanente de limpieza del estero durante los domingos, en el que se busca involucrar a la comunidad. La intención es que la conservación no dependa exclusivamente de trabajadores municipales o de operativos especiales, sino que se convierta en una responsabilidad compartida.
A esto se suman acciones de protección de la duna costera mediante un programa desarrollado con Los Lirios del Mar, que contempla señalización, delimitación y cuidado de estos espacios, así como una segunda etapa de restauración de manglar.
En este último caso, se trabaja para intervenir más de 17 hectáreas durante este año, con la participación del grupo Las Chelemeras, dedicado a labores de restauración y conservación.
“Creo que en el conjunto tenemos un buen paquete de acciones se realiza de manera continua, pero que no es suficiente”, reconoció Rihani.




La frase quizá sea una de las partes más importantes de la jornada. Porque retirar más de una tonelada y media de basura puede representar un esfuerzo considerable, pero también evidencia la dimensión de un problema que vuelve a aparecer si no cambia la conducta de quienes generan los residuos.
El alcalde insistió en que la conservación de los espacios naturales no puede descansar únicamente en el presupuesto público.
“No va a haber recurso que alcance. Si la gente tuviera la conciencia de dar un destino final adecuado, podríamos tener mejores instalaciones, podríamos dar mejores valores a la hora del pago de los derechos y eso ayudaría mucho a que encontremos el equilibrio medioambiental y el desarrollo humano.”
Desde Conagua, el director del Organismo de Cuenca Península de Yucatán, Roberto López González, coincidió en que la limpieza debe servir también para generar conciencia.
“Lo fundamental es que no ensuciemos. Lo fundamental es que generemos conciencia para preservar nuestros cuerpos vivos, nuestros cuerpos de agua, nuestros entornos, nuestros desarrollos ecológicos y hacerlos cada día una vida más sustentable.”
La jornada tuvo además un ingrediente que no puede pasarse por alto: el calor. Las labores se desarrollaron durante aproximadamente dos horas bajo condiciones climáticas adversas, una situación que López González destacó al referirse a “esta inclemencia del clima, con esta inclemencia del calor”.
Y mientras las cuadrillas avanzaban entre residuos que no deberían estar ahí, quedó nuevamente expuesto uno de los principales retos ambientales de la costa yucateca: limpiar no basta.
Una botella arrojada desde un vehículo, una llanta abandonada, una bolsa de plástico o cualquier otro desperdicio puede parecer insignificante para quien lo deja atrás. Sin embargo, cuando cientos de acciones individuales se acumulan, el resultado termina siendo visible en la ciénaga, el manglar, la duna y el mar.

Por eso, las campañas de limpieza tienen un valor inmediato, pero también funcionan como una fotografía incómoda de la relación que existe entre la sociedad y sus espacios naturales.
“Lo que necesitamos es que la sociedad se haga responsable de lo que tenemos, cuidarlo y permitir que las próximas generaciones puedan seguir contando con ella”, señaló Rihani.
El mensaje no se limita a Progreso. Aplica a cualquier playa, carretera, manglar, cenote o espacio público donde todavía exista la costumbre de dejar atrás lo que debería llevarse de regreso.
La meta, en realidad, no tendría que ser organizar más jornadas para recoger basura. La verdadera meta sería que algún día ya no fueran necesarias.
Porque, como planteó el alcalde, “El día que las limpiezas no sean necesarias” será también la señal de que la responsabilidad dejó de ser solamente de las autoridades y comenzó a formar parte de la conducta cotidiana de la sociedad.
Fotos: Alex Ruvalcaba.