>>> El paro de choferes exhibe crisis laboral al denuncian salarios bajos; y la ATY acusa pagos millonarios por servicio incompleto a la empresa Circuito Metropolitano.
Alejandro Ruvalcaba
MÉRIDA, YUCATÁN, 21/05/2026. —La Agencia de Transporte de Yucatán (ATY) sancionó a la empresa Circuito Metropolitano S.A. de C.V. por incumplimientos reincidentes en la prestación del servicio de transporte público, mientras el paro laboral de 95 operadores del sistema Va y Ven continúa sin fecha de solución, exhibiendo un conflicto que mezcla reclamos salariales, deficiencias operativas y señalamientos por servicios no prestados pese a millonarios recursos públicos recibidos.
La ATY informó que, a través de su Dirección General Jurídica, notificó formalmente a la empresa la sanción correspondiente derivada de las fallas constantes en el servicio que afectan directamente a los usuarios.
“La conducta señalada constituye una falta grave, por lo que se determinó la suspensión temporal del servicio operado por dicha empresa”, informó la dependencia.

No obstante, la autoridad estatal aseguró que el servicio continuará operando mediante un esquema emergente para evitar mayores afectaciones a miles de ciudadanos que utilizan diariamente la ruta Circuito Metropolitano.
“Con el propósito de garantizar la continuidad del servicio y evitar afectaciones a la ciudadanía, la operación de la ruta se mantendrá mediante el Operativo Emergente de la Agencia de Transporte de Yucatán”, señaló la ATY.
Además, la dependencia lanzó un llamado directo a la empresa concesionaria para cumplir con sus responsabilidades laborales hacia los operadores.
“Se le hace un atento llamado a la empresa concesionaria Circuito Metropolitano S.A de C.V a cumplir cabalmente sus obligaciones obrero patronales”, precisó.
El conflicto estalló luego de que 95 choferes suspendieran operaciones de 38 unidades que recorren de manera periférica Mérida y sus principales avenidas, al denunciar salarios bajos, descuentos excesivos y falta de acuerdos laborales claros.
El operador Antonio Oviedo explicó que las inconformidades llevan casi dos meses sin resolverse.




“Hubo una huelga anteriormente, si lo recuerda el amable auditorio, y antemano una disculpa, porque sabemos que tenían que ir a sus trabajos, tenían que ir al hospital, pero comprendan nuestra situación, si no hacemos este tipo de manifestaciones pacíficamente, nadie nos va a hacer caso”, expresó.
Los operadores denunciaron que, pese a trabajar en uno de los sistemas de transporte más promovidos por el Gobierno estatal en los últimos años, sus ingresos apenas alcanzan niveles cercanos al salario mínimo.
“Estamos pidiendo 700 pesos diarios, libres, netos, que los impuestos y todo lo demás que sea; no se hable de 500 y nos paguen 350 y nos las pinten que lo demás se fue en bono y que no tuviste bono, entonces creo que ya no es razonable”, afirmó Oviedo.
También exigieron la firma de un contrato colectivo para evitar acuerdos verbales y presuntas irregularidades en el manejo de bonos y deducciones.
“Todo lo queremos bajo contrato para que haya un buen entendimiento y no se vuelva a dar cantaretas”, sostuvo el conductor.
Por su parte, Circuito Metropolitano rechazó tener adeudos salariales, aunque reconoció diferencias internas relacionadas con condiciones laborales y actualización de pagos.
La empresa aseguró “que no existe adeudo salarial ordinario con los operadores; sin embargo, reconoce que existen inquietudes relacionadas con la actualización salarial, condiciones de operación y criterios internos de desempeño”.
Sin embargo, el posicionamiento de la empresa quedó debilitado tras los datos revelados por la propia ATY sobre el esquema financiero de la concesión.

La dependencia estatal informó que entre 2024 y lo que va de 2026 se han entregado más de 278 millones de pesos a Circuito Metropolitano S.A. de C.V., de los cuales alrededor de 178 millones fueron directamente para la empresa y otros 100 millones destinados al pago de unidades.
A pesar de ello, la Agencia acusó que la empresa dejó de recorrer más de 2.1 millones de kilómetros comprometidos en el servicio.
“Lo que representa un monto equivalente a más de 42 millones de pesos cobrados por servicios no prestados”, informó la ATY.
Mientras usuarios enfrentan retrasos, cambios de unidades y afectaciones en sus traslados diarios, el conflicto evidencia nuevamente las debilidades del modelo Va y Ven: operadores inconformes, concesionarias bajo presión financiera y un sistema que, pese a las millonarias inversiones públicas, continúa acumulando cuestionamientos sobre su sostenibilidad, eficiencia y condiciones laborales.