>>>El proyecto científico desarrollado en Yucatán comenzará a extenderse a estados del sur y occidente del país con apoyo técnico, capacitación y transferencia de tecnología para prevenir dengue, zika y chikungunya.
Alejandro Ruvalcaba.
MÉRIDA, YUCATÁN, 16/05/2026. — La Universidad Autónoma de Yucatán continúa fortaleciendo su estrategia científica de combate al dengue mediante el proyecto Aedes-Wolbachia, conocido popularmente como el programa de “mosquitos buenos”, una técnica innovadora que busca reducir la transmisión de enfermedades como dengue, zika y chikungunya en México.
Como parte del crecimiento del programa, la estrategia iniciará una expansión regional hacia estados del sur-sureste del país, comenzando en Campeche y avanzando posteriormente hacia Tabasco, Chiapas y Oaxaca. En una segunda etapa, también se contempla su implementación en entidades como Aguascalientes y Jalisco.

La UADY aportará material biológico, capacitación especializada, acompañamiento técnico y transferencia de capacidades para que las entidades puedan desarrollar localmente el modelo de prevención.
El fortalecimiento nacional de esta estrategia fue respaldado recientemente con una visita técnica al Laboratorio para el Control Biológico de Aedes aegypti de la UADY, en la que participaron autoridades federales y estatales de salud, entre ellas el secretario de Salud de Jalisco, Héctor Raúl Pérez Gómez; el titular de Salud de Yucatán, Miguel Alberto Alcocer Gamboa; y el director general del Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades, Rafael Valdez Vázquez.

Durante el recorrido se presentaron las capacidades científicas y técnicas de la universidad para la producción, control de calidad y acompañamiento operativo de esta estrategia basada en la bacteria Wolbachia, la cual disminuye la capacidad del mosquito Aedes aegypti para transmitir virus.
El responsable de la Unidad Colaborativa para Bioensayos Entomológicos y del laboratorio especializado de la UADY, Pablo Manrique-Saide, explicó que el proyecto busca fortalecer las capacidades nacionales para prevenir enfermedades transmitidas por mosquitos.

Asimismo, señaló que el modelo desarrollado por la universidad integra investigación científica, producción biológica, evaluación técnica y acompañamiento operativo, permitiendo que los estados interesados implementen la estrategia de manera progresiva y sustentada.
“La universidad no solamente provee material biológico; también desarrolla capacidades técnicas y formación especializada para fortalecer la implementación de la estrategia en cada estado”, afirmó.
El investigador destacó que la colaboración entre la UADY, el Gobierno Federal y las secretarías estatales de salud será fundamental para garantizar la continuidad y sostenibilidad del proyecto a largo plazo.




Además del crecimiento nacional, este año la estrategia continuará ampliándose en Yucatán hacia municipios como Kanasín, Valladolid y Tizimín, mientras que para el próximo año se prevé iniciar trabajos de implementación en Tabasco.
Finalmente, la universidad resaltó que este proyecto representa uno de los ejemplos más sólidos del impacto social de la investigación científica aplicada a la salud pública.
“Definitivamente, este es un claro ejemplo de cómo nuestra universidad, a través de la investigación y el desarrollo de iniciativas científicas, genera beneficios concretos para la sociedad”, remarcó el especialista.