Alejandro Ruvalcaba.
MÉRIDA, YUCATÁN, 24/03/2026. —Aunque la lactancia materna es fundamental para el desarrollo infantil, en casos de mujeres que viven con VIH puede convertirse en un riesgo si la infección no es detectada a tiempo, advirtieron autoridades sanitarias.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses y complementaria hasta los dos años; sin embargo, esta práctica está contraindicada en madres con VIH debido a la posibilidad de transmisión del virus al bebé.
En Yucatán, se han identificado casos de mujeres embarazadas portadoras del virus, por lo que la estrategia de prevención se centra en la aplicación de pruebas de detección durante la primera consulta prenatal y en el tercer trimestre del embarazo.
Según la Secretaría de Salud federal, desde el segundo trimestre de 2025 se han diagnosticado 15 mujeres embarazadas con VIH en la entidad; de ellas, 12 continúan en seguimiento médico y tres ya dieron a luz.

Si bien Yucatán se mantiene por debajo de la media nacional, entidades como el Estado de México reportan hasta 60 casos, mientras que Colima registra apenas dos.
Especialistas advierten que, aunque el tamizaje permite detectar oportunamente la infección, existe un punto crítico: cuando la madre adquiere el virus después de su última prueba y antes del destete, lo que genera una falsa sensación de seguridad y eleva el riesgo de transmisión vertical.
“La lactancia materna debe de iniciarse en la primera hora y durante los primeros seis meses de vida, y dentro de las Metas Mundiales de Nutrición 2030 para mejorar la nutrición materna del lactante y del niño pequeño emitidas por la OMS se encuentra el aumentar la tasa de lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses al menos un 60 %. En México, la ENSANUT 2024 reportó que la prevalencia en niños menores de seis meses fue del 34.2 %, con una proyección del 1.18 de aumentó para el 2030, con una prevalencia del 42.5 %”, explicó la Secretaría de Salud federal.
Pese a este contexto, la lactancia materna sigue siendo una práctica altamente beneficiosa, ya que aporta nutrientes esenciales, fortalece el vínculo afectivo y reduce el riesgo de enfermedades como infecciones, obesidad, diabetes y cáncer infantil, además de favorecer el desarrollo cognitivo.
Para las madres, también implica beneficios importantes, como la disminución del riesgo de cáncer de mama y ovario, así como de enfermedades crónicas.
En lo que va de 2026, se han reportado 10 mujeres diagnosticadas con VIH en distintas etapas, así como 86 hombres, lo que refuerza la necesidad de fortalecer la detección oportuna y las estrategias de prevención en la población.