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Irresponsabilidad en la arena: mascotas en playas ponen en riesgo nidos de tortugas

Irresponsabilidad en la arena: mascotas en playas ponen en riesgo nidos de tortugas

>>>Un descuido en la arena puede destruir cientos de vidas antes de nacer; autoridades llaman a la conciencia para proteger a las tortugas y evitar llevar mascotas a zonas de anidación.

Alejandro Ruvalcaba.

MÉRIDA, YUCATÁN, 17/04/2026. — Las tortugas marinas han vuelto. Como cada año, arriban a las playas de Yucatán para cumplir un ciclo de vida que ha sobrevivido por siglos. Sin embargo, hoy enfrentan una amenaza que no proviene del mar ni de depredadores naturales, sino de la propia conducta humana.

Desde abril y hasta principios de noviembre, especies en riesgo de extinción llegan al litoral para anidar. Cada una deposita cientos de huevos con la esperanza de que al menos algunos logren llegar al mar. Pero esa esperanza se rompe con acciones cotidianas que muchos aún consideran inofensivas, como llevar perros a la playa.

Autoridades ambientales han advertido que esta práctica está causando daños directos a los nidos. La titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), Neyra Silva Rosado, junto con colectivos y dependencias federales, reiteró el llamado a la ciudadanía para actuar con responsabilidad y proteger estos espacios.

La directora de Pronatura Península de Yucatán, María Andrade Hernández, explicó la importancia de estas playas para la supervivencia de las especies:

“Hemos identificado algunas hembras que ya tienen hasta 40 años de edad y que llevan 20 años anidando en la costa de Yucatán, lo que también hemos visto, por ejemplo, es que algunas playas de anidación están, digamos, conectadas, tenemos tortugas verdes que a veces anidan en El Cuyo, a veces anidan en Las Coloradas y a veces en Holbox, esa es su región de migración”, detalló.

A pesar de ello, el descuido humano sigue cobrando factura.

“No solamente los perros ferales, también los perros que están llevando a la gente, o sea, la gente está llegando cada día a la costa, es más común ir a las playas con nuestras mascotas y no somos conscientes de que los perros llegan, huelen al nidito y ahí van a arrascar; es una anidada que se pierde”, advirtió.

El problema no es menor ni aislado. Cada tortuga puede hacer hasta ocho nidos por temporada, con alrededor de 120 huevos en cada uno. Un solo descuido puede significar la pérdida de cientos de crías.

“Otras tortugas son muy particulares, como la tortuga carey, lo que hemos visto que prefieren nadar en la misma playa, puede ser que varíe un poquito en kilómetros, a veces la variación es metros entre el nido que puso un año y los dos años siguientes lo puso en casi en el mismo lugar”, agregó Andrade Hernández.

Además del impacto ambiental, también se afecta un símbolo cultural profundo. En la cosmovisión maya, la tortuga representa la vida, la fertilidad y la protección. Hoy, esa simbología contrasta con una realidad donde la negligencia humana pone en riesgo su existencia.

A la península arriban especies como caguama, carey, verde, laúd y lora. Tan solo en la temporada 2025, de acuerdo con la Semarnat, se registraron 11 mil 773 nidos, un millón 213, mil huevos y 724 mil 783 crías liberadas.

El mensaje es directo: no se trata de prohibir por prohibir, sino de entender las consecuencias. Llevar mascotas a zonas de anidación no es un acto inocente, es una decisión que puede destruir vidas antes de nacer.

Hoy, más que nunca, la responsabilidad es colectiva. Porque proteger a las tortugas no es opcional: es urgente.