>>> Comerciantes y guías advierten que su reubicación al CATVI pondría en riesgo el ingreso de más de 2 mil familias y la continuidad de oficios tradicionales en la zona arqueológica.
Alejandro Ruvalcaba.
TINUM, YUCATÁN, 27/04/2026. — Artesanos, vendedores y guías turísticos de la Zona Arqueológica de Chichén Itzá manifestaron su inconformidad ante el proyecto de reubicación hacia el nuevo Centro de Atención a Visitantes (CATVI), al considerar que esta medida pondría en riesgo su sustento económico.
Actualmente, los inconformes permanecen en el acceso tradicional a la ciudad maya, desde donde han desarrollado sus actividades por años. Aunque el nuevo complejo contempla espacios comerciales para ellos, aseguran que el cambio afectaría directamente sus ingresos.

“No al cierre del parador turístico actual o antiguo: exigimos que el parador turístico actual no sea clausurado, ni sustituido, que se garantice su apertura y permanecía; el cierre afecta directamente a la economía local, el flujo turístico y las fuentes de empleo de artesanos, guías, comerciantes y toda la población de la comunidad maya de Piste y sus comisarias, por lo tanto, el cierre atenta contra nuestro derecho al desarrollo de acuerdo a nuestras proprias decisiones”, expresaron mediante un documento.

La protesta se realizó de manera pacífica al pie del castillo de Kukulcán, con la participación de habitantes de Pisté y comunidades cercanas, quienes dependen del turismo como principal fuente de ingresos.
Los manifestantes reiteraron su rechazo a la reubicación, al señalar que en el nuevo esquema no podrán ofrecer sus productos ni servicios dentro del sitio arqueológico. “No al desalojo de los artesanos del sitio arqueológico: exigimos que se garantice la permanencia de los artesanos que laboran tradicionalmente dentro del sitio arqueológico; el desalojo atenta contra el sustento de 2000 familias y contra la preservación de los oficios tradicionales que forman parte del patrimonio cultural vivo de la zona”, explicaron.




El proyecto del CATVI incluye un Mercado de Artesanías, áreas de comida y nuevos accesos al sitio, ahora por el Cenote Sagrado. Sin embargo, esta reorganización ha generado preocupación entre los trabajadores del lugar.
El pasado 14 de abril, el gobernador Joaquín Díaz Mena visitó la zona arqueológica acompañado de autoridades federales, con el objetivo de conocer las condiciones del proyecto y escuchar a los inconformes.
Durante el recorrido, se presentaron las nuevas instalaciones y espacios destinados a los artesanos. No obstante, el mandatario aseguró que el proceso se llevará a cabo mediante el diálogo y acuerdos, garantizando que no habrá imposiciones.


Mientras tanto, los trabajadores mantienen su postura de defensa, en busca de preservar sus espacios y la actividad económica que, aseguran, forma parte de la identidad y vida comunitaria de la región.