>>>Desde Puebla, la Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas de México, Claudia Sheinbaum Pardo, evocó la victoria de Zaragoza y el legado de Juárez para lanzar un mensaje desafiante: “a quienes creen que el pueblo es tonto, a quienes piensan que la Presidenta se arrodilla: están destinados a la derrota”. Un discurso de fuego que reafirma que México resiste, lucha y vence.
Alejandro Ruvalcaba.
HEROICA PUEBLA DE ZARAGOZA, PUEBLA. 05/05/2024. — Por la conmemoración del 164 aniversario de la Batalla de Puebla, la presidenta de México y Comandanta Suprema de las Fuerzas Armadas, Claudia Sheinbaum Pardo, pronunció un discurso cargado de fuerza patriótica, memoria histórica y advertencia política. Con tono enérgico y victorioso, recordó que la independencia y soberanía de México han sido defendidas una y otra vez por el heroísmo del pueblo.
“Nunca olvidemos que la independencia de México ha sido construida con el heroísmo de un pueblo que la ha conquistado una y otra vez. Está escrita con dolor, sacrificio y con la voluntad inquebrantable de generaciones que se negaron a ceder su destino”.

La memoria de las invasiones y traiciones
Sheinbaum trazó un recorrido histórico de las múltiples agresiones extranjeras que México enfrentó tras la consumación de la independencia en 1821: desde la invasión española de 1829, la absurda “Guerra de los Pasteles” en 1838, hasta la intervención estadounidense de 1846 que arrebató más de la mitad del territorio nacional.
Con firmeza, señaló que las invasiones siempre se justificaron con argumentos jurídicos desde la perspectiva del invasor, y que detrás de ellas se escondía la ambición imperialista. Recordó también el papel de los conservadores que, en defensa de privilegios coloniales, se levantaron contra la Constitución de 1857 y las Leyes de Reforma.


“Nuestra historia está marcada por la resistencia frente a las invasiones extranjeras y también por las traiciones internas de quienes, desde el conservadurismo, han apostado por someter al pueblo y entregar a la patria”.
Ignacio Zaragoza y el Ejército del Pueblo
La presidenta evocó con orgullo la figura del General Ignacio Zaragoza, comandante del Ejército de Oriente, quien el 5 de mayo de 1862 encabezó la victoria mexicana frente al ejército francés, considerado entonces “el más poderoso del mundo”.
Sheinbaum citó las palabras que Zaragoza dirigió a sus soldados un día antes de la batalla:

“Pues hoy vais a pelear por un objeto sagrado: vais a pelear por la patria. Y yo me prometo que en la presente jornada la conquistaréis. Será un día de gloria. Nuestros enemigos son los primeros soldados del mundo. Pero ustedes son los mejores hijos de México. ¡Viva la independencia nacional! ¡Viva la patria!”.
Con voz firme, Sheinbaum subrayó que aquella victoria fue posible gracias a un ejército compuesto en gran medida por hombres del pueblo, entre ellos indígenas zacapoaxtlas, que demostraron que la fe y la dignidad nacional podían derrotar a la fuerza imperial.
Juárez, el gigante de la República
La mandataria recordó que, tras la Batalla de Puebla, la resistencia mexicana continuó frente a la ocupación francesa y la imposición de Maximiliano de Habsburgo. Destacó la estrategia de guerrillas del Ejército Republicano y la tenacidad del pueblo que, junto con Benito Juárez, logró finalmente expulsar al invasor.

“Ese día, en un discurso histórico, el presidente Juárez le respondió al dicho de Napoleón III. Napoleón III decía: ‘el imperio es la paz’. Juárez contestó con su famosa frase: ‘el respeto al derecho ajeno es la paz’”.

Sheinbaum llamó a recordar siempre a Juárez como “un gigante que defendió a su pueblo, la libertad, la República y la independencia”.
Conservadores de ayer y de hoy
En un tono desafiante, la presidenta vinculó las traiciones del siglo XIX con actitudes contemporáneas de quienes, según dijo, buscan apoyo externo para atacar a México.
“A esos que buscan la intervención extranjera en México, a los que hoy se vanaglorian y defienden la injerencia, a los que aplauden a las televisoras extranjeras cuando hablan mal de México; a ellos les decimos, con verdad y justicia: que quienes buscan el apoyo externo por no tener apoyo popular en nuestro país están destinados a la derrota”.







La mandataria lanzó una serie de sentencias categóricas que resonaron con fuerza en el público:
“A quienes reviven la Conquista como salvación, les decimos: están destinados a la derrota”.
“A quienes creen que el pueblo es tonto: están destinados a la derrota”.
“Quienes buscan reivindicar a Hernán Cortés y sus atrocidades: están destinados a la derrota”.
“A quienes odian: están destinados a la derrota moral”.
“A quienes piensan que la Presidenta se arrodilla: están destinados a la derrota”.
Un llamado a la unidad y la memoria
El discurso cerró con un llamado a la unidad nacional y a la memoria histórica como herramienta de resistencia frente a cualquier intento de sometimiento. Sheinbaum insistió en que la independencia de México no es un hecho aislado, sino una conquista permanente que debe ser defendida con orgullo y determinación.
“Cuando hay momentos difíciles en la vida de los pueblos, siempre hay que recordar la historia y en todo momento hay que recurrir al gigante Juárez”.









La conmemoración de la Batalla de Puebla se convirtió en un escenario de reafirmación patriótica y de advertencia política. Claudia Sheinbaum, con voz firme y victoriosa, recordó que la soberanía mexicana ha sido defendida con sangre y sacrificio, y que cualquier intento de sometimiento —ya sea por invasión extranjera o traición interna— está condenado al fracaso.

Su mensaje fue claro: México es un pueblo que resiste, que lucha y que vence.

En palabras de la propia presidenta:
“Nunca olvidemos que la independencia de México ha sido construida con el heroísmo de un pueblo que la ha conquistado una y otra vez”.