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UADY impulsa investigación ética y horizontal con pueblos originarios de México

UADY impulsa investigación ética y horizontal con pueblos originarios de México

>>>Académicos y comunidades indígenas participaron durante más de dos años en la construcción de lineamientos que buscan frenar el extractivismo académico, fortalecer el diálogo intercultural y garantizar una participación real de los pueblos originarios en las investigaciones.

A.R.

MÉRIDA, YUCATÁN, 15/052026. — Con el objetivo de transformar la manera en que se realizan investigaciones en comunidades indígenas y promover relaciones más justas, horizontales e interculturales, la Universidad Autónoma de Yucatán participó en la elaboración de los “Lineamientos éticos en la investigación de y para los pueblos originarios”, impulsados junto con la Red de Estudios Interculturales de la Región Sur-Sureste de la ANUIES.

El coordinador de la Unidad de Ciencias Sociales del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi”, Aurelio Sánchez Suárez, explicó que el documento surgió tras más de dos años de trabajo colaborativo entre universidades, especialistas y comunidades originarias de distintos estados del país.

Durante una entrevista, detalló que uno de los antecedentes principales fue la llamada “Carta Canicab”, derivada de un proyecto internacional sobre gobernanza de datos entre Canadá y México.

“Ese documento nace de un proceso de reflexión con filósofos, activistas, académicos mayas y comunidades de Campeche, Yucatán y Quintana Roo; ahí se denunció el extractivismo académico que históricamente se ha dado en las comunidades, donde muchas veces se obtiene información, se publica y no necesariamente se responde a las necesidades reales de los pueblos”, explicó.

El investigador señaló que, a partir de esas reflexiones, surgió la necesidad de construir una guía ética para orientar el trabajo académico desde el respeto, la reciprocidad y la co-creación.

“Queríamos generar un documento útil tanto para las instituciones como para el pueblo maya y otros pueblos originarios, por eso decidimos trabajar en lineamientos éticos que pudieran servir como guía para transformar las prácticas de investigación”, indicó.

El proceso incluyó consultas y diálogos con comunidades de Veracruz, Oaxaca, Tabasco, Chiapas y la Península de Yucatán, cuyos aportes fueron integrados al documento final, posteriormente aprobado por el Consejo de Rectores de la ANUIES.

Uno de los conceptos centrales del documento es el “diálogo de saberes”, que plantea una relación horizontal entre el conocimiento científico y los saberes comunitarios.

“La investigación académica tradicional suele ser vertical; en cambio, el diálogo de saberes reconoce que las epistemologías indígenas tienen el mismo valor que las metodologías científicas. No solo importa lo que dicen los libros, sino también la memoria histórica, la transmisión oral y los conocimientos construidos desde las comunidades”, afirmó.

Además, los lineamientos proponen reemplazar el modelo tradicional de consentimiento informado por acuerdos permanentes y dialogados, donde las comunidades puedan participar y modificar decisiones durante todo el proceso de investigación.

Sánchez Suárez reconoció que uno de los principales desafíos será transformar las formas tradicionales de hacer ciencia y superar modelos eurocéntricos que históricamente han predominado en la academia.

“Va a ser un proceso gradual, pero necesario. Tenemos que transformar asignaturas, formas de vinculación y maneras de decidir qué temas investigar. La meta es que las comunidades tengan una participación real en la toma de decisiones dentro de la investigación”, señaló.

Finalmente, hizo un llamado a reconocer el valor de los conocimientos de los pueblos originarios y fortalecer la gobernanza comunitaria sobre sus tradiciones y datos.

“Los pueblos no se niegan a compartir información, pero sí demandan respeto y participación. Estos lineamientos buscan precisamente construir relaciones más justas, colaborativas y éticas entre la academia y las comunidades”, concluyó.