>>>La Marcha del Orgullo reunió a más de 15 mil personas en Mérida, en una celebración de la diversidad que también se convirtió en un llamado a combatir la discriminación y avanzar hacia una sociedad más incluyente.
Alejandro Ruvalcaba
MÉRIDA, YUCATÁN, 06/06/2026. — El Paseo de Montejo se transformó este sábado en un río de colores, música y mensajes de libertad. Más de 15 mil personas participaron en la Marcha del Orgullo LGBTQ+ de Mérida, una movilización que combinó la celebración de la diversidad con la exigencia de mayores avances en materia de igualdad y derechos humanos.
Desde temprana hora, cientos de personas comenzaron a concentrarse en el Monumento a la Patria.

Poco a poco llegaron contingentes de colectivos, activistas, familias, artistas, personas transgénero, drag queens y aliados de la comunidad, quienes con banderas multicolores, pancartas y vestuarios llamativos llenaron de vida una de las avenidas más emblemáticas de la capital yucateca.
La marcha avanzó entre aplausos, fotografías y muestras de apoyo de ciudadanos y turistas que observaban el recorrido desde las aceras.


Comparsas, carros alegóricos, bailarines y espectáculos improvisados acompañaron la movilización, convirtiéndola en una de las expresiones públicas más numerosas y visibles de la diversidad sexual en Yucatán.
Sin embargo, detrás del ambiente festivo también hubo espacio para la reflexión. Los participantes recordaron que, pese a los avances alcanzados en los últimos años, aún persisten actos de discriminación, exclusión y violencia que afectan a integrantes de la comunidad LGBTQ+, así como obstáculos para acceder a oportunidades laborales, educativas y de salud en condiciones de igualdad.
Las consignas y mensajes mostrados durante el recorrido insistieron en la necesidad de fortalecer políticas públicas que garanticen el respeto a los derechos humanos y una vida libre de prejuicios para todas las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género.



Entre las historias que dieron rostro humano a la movilización destacó la de María de Fátima, quien acompañó orgullosamente a su hijo durante el recorrido.
“Para mí es una alegría, mi hijo es gay, nunca lo hemos negado, siempre lo hemos querido. Porque no es nada malo, es algo que traen ellos (…) es la primera vez que yo venga a acompañar a mi hijo. ¿Y qué la motivó a venir a acompañarla?, porque hoy, este año, mi hijo es el rey de la diversidad”, expresó emocionada.




A lo largo de la marcha, el mensaje fue claro: la visibilidad sigue siendo una herramienta fundamental para combatir la discriminación y construir una sociedad más incluyente.
Aunque Mérida ha mostrado cambios importantes en materia de aceptación social, activistas señalaron que todavía existen retos pendientes. La inclusión plena, señalaron, no debe limitarse a una celebración anual, sino reflejarse en acciones concretas, oportunidades reales y una atención institucional permanente para quienes integran la diversidad sexual.




Tras recorrer Paseo de Montejo y diversas calles del centro histórico, el contingente llegó a la Plaza Grande, donde continuaron las actividades culturales, presentaciones artísticas y mensajes enfocados en la defensa de los derechos de la comunidad.
La jornada concluyó en un ambiente de convivencia y celebración, bajo la vigilancia de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), que desplegaron un operativo especial para resguardar a los asistentes.
Más allá de la fiesta, la marcha dejó una imagen contundente: miles de personas ocuparon las calles para recordar que la diversidad existe, que forma parte de la sociedad y que la lucha por la igualdad aún continúa.
FOTOS: Alex Ruvalcaba.