>>>El arzobispo Gustavo Rodríguez Vega, pidió claridad sobre las consecuencias humanas tras la detención del presidente Nicolás Maduro y su esposa, y llamó a orar por una solución pacífica para el pueblo venezolano.
A.R.
MÉRIDA, YUCATÁN, 04/01/2026. —Para la Arquidiócesis de Yucatán, resulta preocupante la detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y de su esposa, Cilia Adela Flores, por parte del gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, debido a la incertidumbre que este hecho genera sobre el futuro del pueblo venezolano.
El arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, expresó esta inquietud durante la misa dominical celebrada en la Catedral de Mérida, donde señaló la necesidad de conocer con precisión cuántas personas murieron o resultaron heridas durante la intervención de las fuerzas armadas estadounidenses en territorio venezolano.
“Estamos sumamente preocupados por la situación que viven nuestros hermanos de Venezuela, todo lo acontecido el día de ayer, desde la madrugada, como los Estados Unidos entraron a Venezuela y capturaron al presidente Maduro y a su esposa, todo esto ha atraído divisiones, opiniones muy encontradas, no sabemos cuál es el futuro de este querido pueblo; se dijo que hubo un soldado americano ligeramente herido, pero nadie ha hablado de heridos o muertos en Venezuela”, expresó el regiomontano Rodríguez Vega.
El arzobispo adelantó que, ante el contexto militar, social, educativo y económico que enfrenta la población venezolana, es fundamental que se garantice estabilidad para sus habitantes, especialmente ante el anuncio del presidente Trump de que su gobierno asumirá el control del país sudamericano durante un proceso de “transición pacífica”.

“Ya me tocó escuchar el dato de un periódico norteamericano que hablaba de 40 muertos en Venezuela (…), Dios es el que sabe cómo están las cosas; hay muchas familias que sufren, hay mucha angustia en aquel pueblo hermano nuestro; oremos por ellos para que en forma pacífica puedan resolver su futuro y que se tenga respeto entre todos los pueblos de la tierra”, concluyó el arzobispo.
Cabe recordar que el mandatario sudamericano y su esposa, quienes se encuentran en Nueva York, Estados Unidos, enfrentarán a la justicia por cuatro acusaciones, entre ellas conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como conspiración para poseer armas de uso exclusivo y artefactos destructivos contra Estados Unidos.