A.R.
MÉRIDA, YUCATÁN, 22/01/2026. —El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Alejandro Robledo Aburto, lanzó un señalamiento directo —con ironía institucional, pero sin rodeos— a los alcaldes de Yucatán por el abandono de las calles y la laxitud en la aplicación de los reglamentos de tránsito, a los que responsabilizó de alimentar una “epidemia” diaria de accidentes viales, particularmente aquellos que involucran motocicletas.
El funcionario advirtió que, todos los días, clínicas y hospitales del IMSS reciben un flujo constante de personas lesionadas por siniestros de tránsito, en su mayoría motociclistas, una situación que no solo evidencia fallas en la prevención, sino que mantiene bajo presión permanente al sistema público de salud.
“Como dicen los médicos: politraumatizados por accidente vial de equipo de vehículo bimotor; accidente de moto”, expresó, al describir el diagnóstico recurrente que enfrentan los servicios de urgencias.
Robledo Aburto reconoció que la motocicleta se ha consolidado como un medio de transporte popular y accesible, pero subrayó que el problema central no es su uso, sino la ausencia de condiciones mínimas de seguridad y la falta de supervisión efectiva por parte de las autoridades municipales.
“Es un transporte popular, accesible y no estamos peleados con las motocicletas, estamos peleados con que no haya medidas suficientes de seguridad para que las manejen, licencias, uso de casco, ahí todos podemos participar, porque la imagen siempre es la del lesionado, nunca es la calle en donde pasó un accidente por la razón que sea: el estado de la calle, el conductor imprudente, exceso de velocidad, lo que sea”, puntualizó.

El mensaje dejó en evidencia la corresponsabilidad de los ayuntamientos, no solo en la gestión del tránsito, sino en un problema que ya se ha convertido en un asunto de salud pública. La falta de mantenimiento urbano, la omisión en la vigilancia y la tolerancia a prácticas de riesgo —advirtió— terminan por trasladar el costo humano y financiero a los hospitales, mientras las causas estructurales permanecen intactas.