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De Tlajomulco al imperio criminal: el ascenso y caída de “El Mencho”

De Tlajomulco al imperio criminal: el ascenso y caída de “El Mencho”

A.R.

MÉRIDA, YUCATÁN, 22/02/2026. —La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho” o “El Señor de los Gallos”, no solo cierra el ciclo de uno de los hombres más buscados de México; también obliga a mirar hacia atrás, al origen de la organización que construyó entre fuego cruzado y traiciones: el Cártel Jalisco Nueva Generación.

La historia no comenzó con un cártel consolidado, sino con un vacío de poder. En 2009 fue detenido Óscar Orlando Nava Valencia, líder del Cártel del Milenio. Un año después, en 2010, cayó abatido Ignacio “Nacho” Coronel Villarreal, operador clave del Cártel de Sinaloa en Jalisco. Con ellos desapareció el equilibrio que mantenía contenida la plaza.

El escenario fue Tlajomulco de Zúñiga, en Jalisco, un municipio que pronto dejó de ser solo periferia de Guadalajara para convertirse en campo de batalla. De la fractura surgieron dos bandos: Los Torcidos, encabezados por Oseguera Cervantes, y La Resistencia, liderada por Ramiro Pozos González, “El Molca”.

Lo que siguió fue una guerra sin tregua. Colonias como La Tijera, Santanita y San Agustín, Camino a La Coladera, comenzaron a figurar en reportes policiacos por enfrentamientos armados, ejecuciones y desapariciones. En carreteras estratégicas aparecieron cuerpos colgados de puentes; en terrenos baldíos, víctimas con impactos de bala alineadas como en fusilamientos. El mensaje era claro: el control se disputaba a cualquier costo.

La violencia no se limitó a una pugna local. Las rutas hacia el norte del país, los puntos de distribución en la zona metropolitana y los municipios estratégicos de Jalisco se convirtieron en piezas de un tablero mayor. Cada colonia representaba una entrada, cada carretera una salida, cada plaza un ingreso.

Con el paso del tiempo, la balanza se inclinó. La captura y posterior sentencia de “El Molca” debilitó a La Resistencia. Oseguera Cervantes consolidó su liderazgo y transformó a Los Torcidos en una estructura más amplia y organizada.

Así nació formalmente el Cártel Jalisco Nueva Generación, que se presentó ante el país con un video difundido en internet bajo el nombre de “El ContraComunicado”, una declaración de guerra pública; mientras que La Resistencia lanzó “El Comunicado”.

El crecimiento del grupo fue vertiginoso y estuvo marcado por una estrategia basada en la intimidación y la fuerza. Narcomenudistas obligados a alinearse, rivales ejecutados, advertencias a autoridades y un poderío armamentista en constante expansión definieron su avance. En pocos años, el CJNG dejó de ser una facción regional para convertirse en una organización con presencia nacional y proyección internacional.

Hoy, tras la muerte de “El Mencho”, la narrativa vuelve inevitablemente a aquellos días en que Tlajomulco ardía en disputas internas. De esa fractura surgió una maquinaria criminal que trascendió fronteras y reconfiguró el mapa del crimen organizado en México.