>>>La muerte de un instructor de 34 años tras una infección asociada a la presencia de Naegleria fowleri llevó a clausurar un lago artificial de La Isla; 180 personas permanecen bajo vigilancia y la empresa enfrenta una posible multa superior a 1.7 millones de pesos.
Alejandro Ruvalcaba.
MÉRIDA, YUCATÁN, 19/09/2026. —El caso de Carlos, instructor de deportes acuáticos de 34 años, no solo terminó con una vida: también puso bajo la lupa las condiciones sanitarias de un lago artificial utilizado para actividades deportivas en una plaza comercial al norte de Mérida.
Carlos se desempeñaba como instructor de la escuela Fornelos Wake Yucatán y, de acuerdo con la información proporcionada, contrajo la infección asociada a la ameba conocida popularmente como “comecerebros” en ese cuerpo de agua.
El instructor ingresó a un hospital del IMSS el 2 de septiembre, cuando su estado de salud ya era grave. Seis días después, falleció.
Tras conocerse el caso, autoridades sanitarias realizaron muestreos del agua mediante la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública y detectaron la presencia de la ameba.
El lago artificial ubicado en la plaza comercial denominada La Isla, fue clausurado debido a irregularidades relacionadas con el cumplimiento de la Norma Oficial Mexicana NOM-245-SSA1-2010.
El secretario de Salud de Yucatán, Miguel Alberto Alcocer Gamboa, explicó que la empresa deberá corregir las observaciones antes de solicitar una nueva revisión.
“La resolución y el díctame que se hizo de acuerdo a los requisitos solicitados por parte del área de Riesgos Sanitarios de la Secretaría de Salud, con base a eso, es que el responsable atienda todas estas observaciones acerca de las incidencias de la Norma Oficial 245”.
180 personas bajo vigilancia
La presencia de Naegleria fowleri encendió las alertas debido a que se trata de una ameba de vida libre que puede proliferar en agua dulce estancada y cálida, principalmente cuando alcanza temperaturas de entre 35 y 46 grados Celsius.
La infección ocurre cuando el agua contaminada entra por la nariz durante actividades como nadar, bucear o sumergirse. Entre los primeros síntomas se encuentran dolor intenso de cabeza, fiebre, náuseas y vómito.
De acuerdo con los datos históricos proporcionados, en México se han registrado más de 30 casos relacionados con la llamada ameba “comecerebros”.
Mientras continúa el seguimiento sanitario, 180 personas que estuvieron expuestas al lago permanecen bajo vigilancia médica, la mayoría menores de edad.
“Afortunadamente ya solo quedan 180 personas en vigilancia al 4 de octubre y no se ha manifestado ninguna sintomatología relacionada con la enfermedad de meningitis encefalitis a mediana primaria por parte de los usuarios estuvieron. Ya termina el primer ciclo hoy de vigilancia y epidemiología de 15 días, donde el riesgo ya disminuye de gran manera es menor el riesgo que se puede tener”.
Aunque concluyó el primer periodo de vigilancia epidemiológica de 15 días, la Secretaría de Salud continuará con un segundo ciclo de seguimiento para las personas expuestas.

“Sin embargo, el segundo ciclo se seguirá vigilando y monitoreando por parte de el departamento de vigilancia epidemiológica. Le pedimos a la población, sí, hasta el día 4 de octubre, le pedimos a la población que esté pendiente de recibir la llamada y ayudar a los compañeros de la subdirección de Salud Pública a informarnos de manera correcta para que podamos acompañarlos en este periodo que sigue de vigilancia”.
Una sanción que supera 1.7 millones de pesos
El caso también derivó en un procedimiento administrativo contra la empresa responsable del lago. De acuerdo con Alcocer Gamboa, la sanción económica podría superar un millón 700 mil pesos, con base en los dictámenes elaborados por la Secretaría de Salud de Yucatán.
Pero el problema no termina en una multa.
Las autoridades contemplan acciones de acompañamiento y seguimiento médico para las personas que estuvieron expuestas al agua, mientras que la empresa deberá establecer el procedimiento que considere adecuado para el saneamiento del lago.
El secretario de Salud reveló que, de las 361 personas expuestas, aproximadamente 80% eran menores de edad.
“Aproximadamente el 80% de las 361 personas que estuvieron expuestas eran menores de edad. De los que quedan ahora siempre siempre en esa misma proporción, el 80%; y son regular usuarios de esta academia deportiva”.
La dimensión del caso también abrió otra pregunta: ¿qué ocurre con otros lagos artificiales utilizados para actividades recreativas en Mérida?

Ante esta situación, las autoridades analizan la posibilidad de realizar revisiones en otros cuerpos de agua artificiales de la ciudad, con el propósito de determinar si existen condiciones que pudieran favorecer la presencia de la ameba.
La SSY también precisó que el lago donde se detectó la Naegleria fowleri no está conectado a la red pública de agua potable y que cuenta con una membrana en el fondo para evitar posibles filtraciones.
Por ahora, el sitio permanece clausurado y bajo observación de las autoridades sanitarias.
El caso de Carlos dejó además un pendiente que trasciende la sanción económica: determinar si las condiciones de operación, mantenimiento y vigilancia del lago fueron suficientes para garantizar la seguridad de quienes ingresaban al agua.
Mientras 180 personas continúan bajo seguimiento médico, las autoridades mantienen abierta la vigilancia y evalúan ampliar las revisiones a otros espacios similares. El objetivo es evitar que una actividad recreativa vuelva a convertirse en un riesgo sanitario.