A.R.
“Lo más sorprendente que me ha sucedido es el arte, es estar en un lugar, en un mundo en donde comúnmente un niño de un pueblo, un hombre de una ciudad a veces no está. Sobre todo, si no hay escuelas de pintura en un lugar”, expresó visiblemente emocionado.
El artista subrayó que el reconocimiento no responde a méritos materiales, sino al poder transformador de la cultura. “No es mi persona, no es mi apellido, no es mi dinero, no es nada, o sea, son las artes”, afirmó ante legisladores e invitados.
Sobre la medalla que lleva el nombre del constituyente yucateco, señaló que representa un honor y una responsabilidad. “La medalla de ‘Héctor Victoria Aguilar’ es un honor que he visto que se le otorga a grandes personalidades que admiro y déjeme decirles que estoy admirado de estar en este lugar, pero no por lo que representa este momento, sino por lo que representa realmente el arte”.

Recordó que en 1983 llegó a la ciudad decidido a formarse en la pintura, guiado por los grandes maestros de la plástica yucateca. “Ahí está don Ermilo, ahí está don Manuel Lizama, don Emilio Vera, Fernando Castro Pacheco”, evocó, al señalar que fue testigo del último gran momento del muralismo en la Península.
Argáez Sánchez afirmó que su mayor compromiso ha sido la enseñanza. “Hoy por hoy tengo el compromiso, como siempre lo he tenido hace 35 años, de enseñar a niños que no tengan para pagar una escuela, ese ha sido mi proyecto”, indicó.

También destacó la riqueza cultural y social del estado, al asegurar que Yucatán se distingue por su paz y su identidad. “Yucatán es una península llena de zonas blancas, verdes, mares, en donde lo más hermoso de todo esto, además de las artes, son sus ciudadanos, son sus escuelas, son sus niños, es la paz que tiene, la gastronomía”.
En la parte final de su mensaje, llamó a fortalecer la cultura como herramienta de transformación social. “Quiero pedirles a ustedes que lleven el arte a las comunidades, que le den un seguimiento y que se sigan sembrando semillas de cultura porque nunca nos vamos a arrepentir de un niño inteligente y feliz”.
Finalmente, agradeció la distinción y reiteró su compromiso con el estado: “Voy a seguir aportando un grano de arena a esto y agradezco nuevamente por esta Medalla, que es un trámite que me da una forma de pensar más comprometida con Yucatán”.