>>> El presidente del Congreso rechazó que haya firmado acuerdos para entregar agua a empresas israelíes y recordó que administraciones anteriores también establecieron acercamientos. El señalamiento reaviva los cuestionamientos contra Sayda Rodríguez Gómez, quien encabezó la Secretaría de Desarrollo Sustentable durante el gobierno panista y cuya gestión estuvo vinculada con autorizaciones ambientales.
Alejandro Ruvalcaba.
MÉRIDA, YUCATÁN, 21/10/2026. —El debate sobre el agua de Yucatán terminó convirtiéndose en un intercambio de señalamientos entre Morena y el PAN, luego de que la diputada panista Sayda Rodríguez Gómez acusara al presidente del Congreso, Wilmer Monforte Marfil, de haber firmado un acuerdo para “entregar agua” a empresas israelíes, afirmación que el legislador rechazó desde durante la sesión del pleno de este miércoles.
La controversia también puso bajo la lupa el desempeño de la propia Rodríguez Gómez durante la pasada administración estatal, cuando estuvo al frente de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), dependencia relacionada con la evaluación y autorización de proyectos con posibles impactos ambientales.

La discusión ocurrió después de que la diputada de Morena Neyda Pat Dzul, defendiera la necesidad de transparentar cualquier acuerdo de cooperación tecnológica relacionado con el agua y garantizar que las comunidades mayas sean informadas y escuchadas antes de tomar decisiones que puedan afectar sus territorios.
“El acuífero de la Península no es un inventario de recursos hídricos: es la vida misma de nuestros pueblos”, sostuvo la legisladora.
Monforte rechaza acusaciones y recuerda al PAN su gestión
Ante los señalamientos de Rodríguez Gómez, Monforte Marfil negó haber firmado algún tratado o establecido un compromiso para entregar el agua de Yucatán a empresas extranjeras. Explicó que su participación se limitó a asistir a una exposición de tecnología agroindustrial.
“Nada más de decirle a la diputada que termino con el uso de la palabra, que dice que mi presencia es para firmar tratados, yo fui a un evento, a una exposición de mejoramiento tecnológico; jamás fui a firmar ningún tratado, ni hacer un trato con respecto al agua de Yucatán a ese evento”, declaró.
El diputado fue más allá y cuestionó la postura del PAN frente al tema hídrico, al señalar que los acercamientos con otros gobiernos no comenzaron con la administración actual.
“Otros gobiernos han hecho tratos; no sé cómo se les olvida, como anteriormente, hoy quieren tratar el tema del agua como si fuera prioritario, cuando fueron gobierno ustedes (PAN) no hicieron absolutamente nada”, expresó.
La declaración coloca el debate en un terreno incómodo para los panistas: exigir explicaciones sobre la gestión del agua también abre la puerta a revisar las decisiones tomadas durante sus propios periodos de gobierno, particularmente en materia de protección ambiental y autorizaciones a proyectos productivos.
El antecedente de Sayda Rodríguez
Durante la administración estatal anterior, Rodríguez Gómez encabezó la Secretaría de Desarrollo Sustentable, desde donde estuvo vinculada con la gestión de permisos y evaluaciones ambientales de proyectos de distintos sectores, incluidas actividades de construcción y producción porcícola.
Su paso por esa dependencia resulta relevante ante las actuales preocupaciones por la contaminación del acuífero, los cenotes y otros ecosistemas de Yucatán, así como por los impactos que pueden generar determinadas actividades industriales y agropecuarias.

Sin embargo, para establecer responsabilidades concretas por daños ambientales es necesario revisar cada autorización, sus condicionantes, las evaluaciones técnicas correspondientes y las resoluciones de las autoridades competentes.
La existencia de permisos no demuestra, por sí sola, que una funcionaria haya provocado directamente la contaminación atribuida a un proyecto.
El señalamiento político, no obstante, deja planteada una pregunta de fondo: ¿con qué criterios se autorizaron los proyectos que podían representar riesgos para el agua y el territorio durante la administración anterior?
El agua, en el centro de la discusión
Neyda Pat Dzul sostuvo que Yucatán puede mantener relaciones de cooperación internacional y atraer inversiones, pero insistió en que estas deben desarrollarse con transparencia y respeto a los derechos humanos.
“No lo hago para confrontar. Lo hago porque la ciudadanía está preguntando, y cuando la ciudadanía pregunta, esta legislatura tiene la obligación de escuchar y de dar la cara”, afirmó.
La diputada también defendió el derecho de las comunidades a cuestionar decisiones gubernamentales y a participar en asuntos que puedan afectar sus recursos naturales.
“El agua de Yucatán, los cenotes, la tierra de nuestros pueblos mayas no son variables en ningún modelo de negocio”, concluyó.
Así, mientras Monforte Marfil rechazó las acusaciones de haber pactado la entrega del agua y recordó los antecedentes de gobiernos panistas, la discusión volvió a poner sobre la mesa la responsabilidad de las autoridades actuales y anteriores en la protección del acuífero yucateco.
La exigencia de transparencia, en ese contexto, alcanza tanto a los acuerdos que hoy se cuestionan como a las decisiones ambientales tomadas durante administraciones pasadas.